• Facebook Social Icon
  • Twitter
  • YouTube

 venadomestizo@gmail.com

©2019 by venado mestizo

WIRIKUTA AMENAZADA

La INDUSTRIA MEGA MINERA amenaza un ecosistema único en el mundo, matriz de vida del pueblo wixárika

• Ríos, manantiales y acuíferos agotados: en la mega minería, una minera promedio utiliza aproximadamente 100 MILLONES DE LITROS DE AGUA AL DIA, agua que se tomará de los manantiales y acuíferos locales. Se necesita usar 2 toneladas de agua para extraer un solo gramo de oro. (Piénsese en las consecuencias de tal consumo en una zona semi-deserticas como Wirikuta).

• Destrucción del suelo: El método de tajo a cielo abierto destruye la capa superficial de la tierra donde pueden crecer las plantas, y habitar animales y seres humanos, dejando en su lugar gigantescos cráteres y territorios muertos.

• Contaminación de aguas y suelos: Una minera de tamaño mediano usa aproximadamente DIEZ MIL KILOS DE QUIMICOS TÓXICOS AL DÍA para separar el metal. A estos químicos se suma el peligro de los metales pesados altamente venenosos (como el mercurio, el plomo y arsénico), que al salir de las entrañas de la tierra quedan expuestos a los fenómenos meteorológicos. Así expuestos a vientos, lluvias y tormentas, estas sustancias venenosas se vierten en la tierra y el agua, se volatilizan en el aire y se mueven con el viento, siendo capaces de viajar grandes distancias, contaminando suelos, ríos, arroyos, y acuíferos (agua subterránea). 

 

A la amenaza minera se han sumado otros megaproyectos:

 

1- La Represa La Maroma que está asociado al proyecto minero de la Minera Frisco. Los pobladores del altiplano se han expresado en diferentes comunicados y foros oponiéndose a la construcción de esta presa que monopolizará el agua para uso de las mineras y las agroindustrias.

2- Las agroindustrias tomateras, (ilegales ya que se procedió a cambio ilícito de uso de suelos en área forestal, e infringen diferentes normas del Área Natural Protegida), a manos de muy pocos dueños particulares (empresarios y políticos), implican el desmonte total de miles de hectáreas, la devastación definitiva de todo el ecosistema local y las tierras productivas, para instalar invernaderos a escala industrial. Se usan grandes cantidades de agrotóxicos, se extraen en forma desmedida aguas fósiles –que no se regeneran- del subsuelo, se modifica el clima mediante el bombardeo de nubes para evitar que llueva sobre sus cultivos. De manera que se agotan los acuíferos de forma irreversible (16 millones de metros cúbicos de agua cada año que nunca se recuperará).

3- Los proyectos de parques eólicos cuya operación se asocia con las grandes empresas mineras, y que afectan gravemente los ecosistemas locales, impidiendo las actividades agricultura tradicional y pastoreo de los habitantes del Wirikuta.